Redacción Internacional. Las tensiones en Oriente Próximo han vuelto a escalar tras las denuncias del ejército israelí sobre violaciones del acuerdo de alto el fuego con Hezbolá en el sur de Líbano, apenas en su segundo día de vigencia. Según informó un portavoz militar israelí, varios «sospechosos» fueron vistos en áreas restringidas del sur libanés, lo que llevó a las fuerzas israelíes a abrir fuego en seis localidades cercanas a la frontera. En paralelo, Líbano ha iniciado el despliegue de 10.000 soldados en la región, mientras Israel mantiene cerradas las escuelas en su frontera norte por razones de seguridad.
Este aumento de las tensiones geopolíticas ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos. El precio del crudo Brent, que había alcanzado un mínimo reciente de 71.85 dólares por barril, ha rebotado hasta los 73.42 dólares en las últimas horas. Los inversores temen que una escalada mayor en la región pueda interrumpir el flujo de petróleo desde Oriente Próximo, que sigue siendo clave para el suministro global.
Movimientos en la frontera agravan la incertidumbre
El conflicto ha generado preocupación no solo por las violaciones del alto el fuego, sino también por la decisión de Israel de restringir el movimiento de civiles en el sur de Líbano. Miles de personas desplazadas intentan regresar a sus hogares, lo que está provocando un colapso en las carreteras y aumentando el riesgo de enfrentamientos adicionales.
En el mercado energético, los analistas advierten que cualquier interrupción en las rutas de suministro que cruzan el Mediterráneo oriental podría agravar el ya frágil equilibrio entre oferta y demanda. Además, el reciente anuncio de recortes de producción por parte de la OPEP podría amplificar los efectos de cualquier crisis regional.
Reacciones y perspectivas
Los expertos señalan que, aunque el aumento del precio del Brent aún es moderado, podría acelerarse si las tensiones se agravan. «Los conflictos en Oriente Próximo suelen tener un efecto psicológico inmediato en los mercados, incluso si las zonas en disputa no afectan directamente al suministro», explicó un analista de energía.
A nivel diplomático, las potencias internacionales han pedido moderación a ambas partes, pero la falta de un mediador con influencia real entre Israel y Hezbolá complica las perspectivas de estabilidad a corto plazo.
El impacto en los precios del petróleo será un barómetro clave para medir la percepción de riesgo en el conflicto. Si las violaciones al alto el fuego continúan, podría esperarse que el Brent supere los 75 dólares por barril en los próximos días, aumentando la presión sobre las economías dependientes de las importaciones de energía.